Nuestra historia es reciente, se remonta a abril de 2004, en el Centro Comercial Berceo con la inauguración de nuestro primer establecimiento con esa denominación, pero la historia viene mucho más atrás, treinta años antes de ese momento.
Nosotros pensamos que un restaurante comienza con la experiencia en hostelería de toda una vida y esta aventura no es más que el resultado de esa vida dedicada al servicio y la apuesta por la calidad destinada a mejorar y contentar al cliente.
Entrepuentes es un restaurante familiar regentado por una familia y nuevos miembros considerados como parte de ella, que dedicamos nuestro tiempo y esfuerzo a conseguir que nuestro sueño se haga realidad.
Enrique y Alberta crearon desde la nada un negocio de hostelería ambulante dedicado a las ferias por toda España construyendo un bar con sus propias manos y ampliando la ruta poco a poco cada año, el bar se llamo MESON LAS CAMELIAS, de ellos nació el amor por la restauración y de ellos aprendieron sus hijas, del matrimonio de una de ellas Rocío Chavoy con Víctor Mosquera nació la segunda generación de hosteleros de esta familia el negocio creció con ellos y la calidad y el servicio se mantuvieron intachables , el negocio creció y las camelias llego a ser el restaurante líder de las ferias del norte, siempre guiado por el mismo guión máxima calidad al mejor precio.
La vida ambulante funcionaba pero la ciudad de Logroño era nuestra casa y la echábamos de menos y nos decidimos a crear un restaurante estable (una casa sin ruedas) en nuestra ciudad, aportando toda la experiencia adquirida en esos años por la familia, aportando todo lo que sabemos al Restaurante Entrepuentes.
Si algo teníamos claro cuando empezamos esta nueva vida era que teníamos que relacionar cada producto con La Rioja y Logroño y de ahí la decoración de nuestros locales, siempre con paisajes relacionados con nuestra ciudad y nuestra comida, con nombres de lugares emblemáticos de nuestra ciudad.
Y por fin el nombre, nuestro primer local es un resumen de Logroño en sí mismo, una visión de la ciudad desde el mismo Rio Ebro, con el perfil de Logroño y los puentes que lo cruzan como protagonistas el nombre, no podía ser otro Entrepuentes.
Germán y Álvaro, los hijos del matrimonio entre Rocío Chavoy y Víctor Mosquera, han aprendido todo lo que ellos captaron de sus abuelos y lo que han adquirido de su propia experiencia, desde aquí gracias, por enseñarnos todo lo que somos de nuestra madre tenacidad, trabajo, amor por el negocio y responsabilidad por hacer las cosas bien,de nuestro padre que se integro en un negocio desconocido para el, llegando a dominarlo, sus dotes para las relaciones institucionales, su liderazgo y su capacidad para ser amigo de todos lo que le conocen. Sin ellos no seriamos nada y esperamos junto a las personas que dirigen este negocio con nosotros y con ellos que son parte de esta nueva generación, continuar con esta línea de trabajo y llegar a ser parecidos a nuestras generaciones anteriores que nos guían y nos enseñaron.
Ahora ya somos tres entrepuentes y más proyectos de futuro que esperamos gusten a nuestros clientes y hagan de esta historia y nuestro pasado un presente y un futuro juntos.
continuara...en once de junio 3 bajo (nuestro, su restaurante)